Por el reverendo Shane McNary

El Consejo Coordinador de Great Rivers Fellowship, una red de feligreses y iglesias bautistas de Misisipi, Luisiana y Arkansas, se une en solidaridad, en oración y de forma pública, a nuestros vecinos judíos y a la Congregación Beth Israel, cuyo templo fue incendiado en un acto de vandalismo. Lamentamos este acto de violencia por motivos religiosos y condenamos todas las ideologías de odio y división.

Un ataque contra un lugar de culto constituye una violación de uno de los derechos humanos más fundamentales: el derecho universal a la libertad de religión o de creencias. El odio religioso y la agresión basada en la identidad comienzan con una retórica llena de odio que corroe el alma, causando más daño a uno mismo que la destrucción del otro a la que aspira.

Nos apoyamos en el amor transformador y resiliente que encontramos cuando acogemos y celebramos la diversidad que Dios nos ha dado dentro de nuestras comunidades, afirmando la dignidad universal de todas las personas como portadoras de la imagen divina. Nos unimos a Beth Israel y a todas las personas de buena voluntad en la búsqueda del bienestar justo y equitativo de nuestras comunidades, para la superación de todos.

En este momento de dolor e incertidumbre, ofrecemos nuestras oraciones, nuestra presencia y nuestro apoyo. Nos unimos a Beth Israel en su dolor y su determinación, convencidos de que las relaciones duraderas entre nuestras comunidades de fe son un ejemplo del mandato divino de que amarnos los unos a los otros es una demostración de nuestro amor por Dios.

Que prevalezcan la sanación, la seguridad y la paz.

Shane McNary es el coordinador de ministerios de Great Rivers Fellowship.

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