Por Rick y Lita Sample
A raíz de los recientes cambios en materia de inmigración y las deportaciones masivas, en el área de la bahía de San Francisco encontramos un colectivo del que apenas se habla mientras se producen estas atrocidades. Se trata de la difícil situación de los refugiados afganos.
Tras 2021, cuando Estados Unidos se retiró de Afganistán, 100 000 afganos llegaron a Estados Unidos. Estos refugiados son, en su mayoría, personas que arriesgaron sus vidas para ayudar a los soldados estadounidenses de diversas maneras, ejerciendo de intérpretes y profesores de lengua afgana, trabajando como cocineros y desempeñando otras labores. La mayoría de ellos llegaron con permiso humanitario. Se trata de un estatus legal temporal que se les concedió y que incluía la promesa de la ciudadanía.
En segundo lugar, hay afganos que llegaron con visados P-1 y P-2 y que eran cooperantes, periodistas u otras personas que, aunque no trabajaban directamente para nuestro país, sí contribuyeron a promover la democracia en Afganistán.
El Congreso no ha aprobado ninguna ley que ayude a estos afganos a obtener la ciudadanía. No parece probable que esto suceda en un futuro próximo. Por este motivo, y a pesar de que se encuentran aquí legalmente, los afganos que residen en el área de la Bahía de San Francisco corren el riesgo de ser deportados.
Estados Unidos no puede devolver a los afganos a Afganistán y hay informes que indican que los deportados están siendo enviados a lugares como la Bahía de Guantánamo, Panamá u otros países donde las condiciones son terribles e inhumanas. Se ha demostrado que se retiene a mujeres y niños como rehenes en habitaciones de hotel y luego se les envía a campamentos en la selva, donde permanecen bajo vigilancia sin posibilidad de asistencia jurídica ni de comunicarse con sus seres queridos.
En la actualidad, entre 10 000 y 15 000 afganos siguen esperando en Pakistán los visados estadounidenses que se les habían prometido. Aunque existía un programa de admisión de refugiados, en el marco del cual ya se había aprobado la entrada de muchos afganos a EE. UU., este se ha suspendido y ahora no se permite la entrada a Estados Unidos a nadie procedente de Pakistán. Debido a esto, Pakistán ha amenazado con devolver a todos los afganos a Afganistán antes del 31 de marzo de 2025, si no son reasentados en otro país.
Ya sea en Pakistán o en Estados Unidos, estos refugiados corren peligro. Si se les obliga a regresar a Afganistán, se enfrentarán a juicios, persecución, tortura, prisión o la muerte. Y, si se envía a los afganos a otros lugares para ser «detenidos», es posible que sus seres queridos nunca lleguen a saber qué les ha ocurrido. Se trata de personas que arriesgaron sus vidas para ayudar a Estados Unidos. Son buenas personas que no han cometido ningún delito y que merecen ser protegidas.
Os animo a todos a rezar por los miles de afganos que corren el riesgo de ser deportados. Rezad para que se respete su situación legal, ya que la mayoría de ellos desea obtener la ciudadanía estadounidense. Rezad por aquellos que se encuentran atrapados en Pakistán, para que otro país esté dispuesto a acogerlos. Rezad por nosotros en nuestro trabajo con la comunidad de refugiados afganos.
Referencias / artículos: los datos y cifras proceden de las siguientes fuentes:
https://www.cnn.com/2025/02/06/asia/pakistan-trump-afghan-repatriation-intl-hnk/index.html
https://www.nytimes.com/2025/02/28/world/americas/panama-migrants-deportees.html