Por Rick Sample
Durante el verano llevamos a cabo nuestra campaña anual de reparto de mochilas para unos 1.000 niños refugiados afganos de la zona de la bahía de San Francisco. Voluntarios de varias iglesias se encargaron de llenar las mochilas con material escolar. Se tuvo especial cuidado en asegurarse de que estuvieran etiquetadas para alumnos de primaria o secundaria. Muchas de las mochilas eran de colores vivos. A lo largo de varios días celebramos eventos de distribución, a veces en una iglesia y otras en parques locales. Como siempre, nuestros esfuerzos se realizan en colaboración con nuestra iglesia afgana. Los eventos de reparto incluyeron juegos divertidos para los niños, actividades de manualidades y meriendas

e incluso un servicio de peluquería a cargo de un equipo misionero de una iglesia coreana. ¡Algunos de nuestros estudiantes internacionales de China que estaban de visita colaboraron como voluntarios en uno de los repartos que se organizaron en el parque!
Una de las cosas más reconfortantes de nuestros grandes eventos de evangelización en Afganistán es que algunos afganos colaboran como voluntarios. Todos los cristianos afganos de nuestra iglesia afgana son antiguos musulmanes que han abandonado el islam para acoger a Jesús en sus vidas. Esta pequeña congregación trabaja incansablemente para llegar a su propia comunidad afgana de muchas maneras.
Cada vez que se bautiza a alguien nuevo, hay gran alegría. En este momento, varias de las familias afganas están divididas, con miembros tanto cristianos como musulmanes. En su mayoría, los miembros musulmanes de la familia apoyan a sus cónyuges o hijos o a sus padres que se han convertido al cristianismo. Tal y como dice la Biblia, a veces una esposa o un esposo llega ala fe en Cristo a través del testimonio de vida de su cónyuge.
Uno de estos voluntarios, Manaf, ha colaborado como voluntario en varias ocasiones durante los últimos años. Conocimos a Manaf y a su familia cuando él tenía unos nueve años. Ahora es un universitario de veintitantos y trabaja como profesor .. Le encanta servir a su comunidad afgana y muchos de sus alumnos en la escuela sonson ellos mismos afganos.
Aunque Manaf sigue siendo musulmán, está abierto al cristianismo y le da mucho valor a nuestra amistad y nos un gran apoyo a la iglesia afgana y a sus ministerios dentro de la comunidad local afgana. Tanto es así, que Manaf pidió que se le informara de cualquier evento ministerial en el que pudiera colaborar como voluntario. Solo en el último año ha colaborado en nuestra fiesta de Navidad afgana, en el picnic de Pascua afgano y en el reparto de mochilas.

Por favor, recen para que Manaf experimente el amor de Cristo mientras presta servicio junto a los cristianos afganos. Por favor, oren también para que los cónyuges de algunos de los cristianos afganos también lleguen a la fe.