Por Carson Foushee, personal de campo de la CBF 

La Iglesia Bautista de Kanazawa ha atravesado altibajos durante los últimos dos años sin un pastor japonés. Sin embargo, lo que más nos ha llamado la atención ha sido su disposición a probar nuevas formas de dar a conocer a Cristo en este periodo de transición. Esto lo pudimos comprobar plenamente durante la Semana Santa de este año.

Una Semana Santa típica incluye un estudio bíblico diario a las 6:30 de la mañana y servicios de Pascua tanto en japonés como en inglés. Sin embargo, este año la iglesia aceptó la propuesta que le hicimos Laura y yo de dirigir, por primera vez, un acto de las Estaciones del Vía Crucis el Viernes Santo. Este tipo de servicio es poco habitual en Japón, sobre todo en una congregación protestante.

El Viernes Santo se dispusieron diez mesas alrededor del santuario con elementos interactivos que ayudaron a los participantes a comprender más profundamente el amor sacrificial de Jesús por ellos. Las lecturas bíblicas y las preguntas, en japonés y en inglés, también guiaron a los fieles en su camino con Jesús hacia la cruz.

Una participante lo calificó de «inmersivo». Una cristiana recién convertida hizo preguntas para aclarar algunos aspectos de las historias y relacionó sus experiencias con un estudio bíblico reciente de la iglesia. Una diácona comentó que había preguntas que nunca se había planteado. Una pareja entonó alabanzas mientras recorría el santuario. Otra persona, por su parte, lloró durante toda la experiencia.

Aunque aún falte casi un año para que la iglesia dé la bienvenida a un nuevo pastor, celebramos las formas en que Dios sigue actuando en nuestra comunidad mientras caminamos juntos e invitamos a otros a emprender el camino con Jesús. 

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